
No sé, no pareces el mismo de siempre. Algo en ti a cambiado, tu manera de ser, de hablarme. Corres como si tuvieses miedo de algo, pero lo peor de todo es que no te das cuenta de que no deberías de hacerlo porque yo estoy aquí para protegerte. No sabes la suerte que tienes de que al fin alguien te quiera, como sólo tú te mereces. No sabes la suerte que tienes de tener a alguien que te cuide, que te mime. Aquí la única que parece darse cuenta de las cosas soy yo, que sé lo que tengo, lo que supuestamente me cuida y me quiere. Lo que no sé es si realmente me lo dices de verdad, si realmente sientes todo eso y más, ni tan siquiera sé a dónde quieres llegar a parar.






















